La huella hídrica es un modo de evaluar los posibles impactos medioambientales relacionados con el agua. Mediante los lineamientos de la norma ISO 14046, se puede realizar e informar como una evaluación única e individual donde solamente se evalúan los impactos relacionados con el agua; o bien, como parte del análisis del ciclo de vida donde se dan consideraciones integrales del conjunto de impactos ambientales.

La huella hídrica el resultado de tres indicadores, divididos en función de la procedencia del agua: huella hídrica verde, huella hídrica azul y huella hídrica gris.

Huella hídrica verde (precipitaciones retenidas en el suelo): Es aquella que procede del agua de lluvia o de nieve incorporada en el producto y que queda almacenada en el suelo de manera superficial al alcance de las plantas, que la devuelven a la atmósfera mediante evapotranspiración.

Huella hídrica

Huella hídrica azul (ríos, lagos y acuíferos): Es el agua que procede o se capta de fuentes naturales o artificiales (superficiales o subterráneas) mediante infraestructuras o instalaciones. Equivale al consumo directo de agua dulce en los procesos de fabricación de bienes e incluye el agua de riego. Huella hídrica gris (necesaria para que el medio receptor asimile los contaminantes vertidos): Hace referencia a la calidad y se trata de la cantidad de agua contaminada en los procesos y que posteriormente requiere un tratamiento para cumplir con la normativa sectorial del cauce u organismo receptor de los vertidos finales del proceso.