Conforme a la normatividad vigente, que reglamenta la prevención y el manejo de residuos o desechos peligrosos generados en el marco de le gestión integral y que a su vez regula los aspectos de generación, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación de este tipo de residuos, se establecen con este fin, las obligaciones del generador, respecto a la elaboración de un Plan de Gestión Integral de residuos o desechos peligrosos tendiente a prevenir la generación y reducción de los mismos.

El contenido básico de este plan debe corresponder a una correcta identificación de fuentes de generación de este tipo de residuos, a la clasificación e identificación de características de peligrosidad, cuantificación de la generación, alternativas y estrategias de prevención y minimización, así como la elaboración de medidas de contingencia ante cualquier eventualidad. Conforme a la legislación nacional, el generador es responsable del residuo hasta su disposición final, por tanto, debe contemplar una identificación y descripción de los procedimientos de manejo de los residuos fuera de la instalación generadora, por parte de una entidad certificada, ya sea para su disposición final o para un aprovechamiento potencial, de acuerdo con las características de peligrosidad de los residuos.

Es relevante tener en cuenta como punto de partida, el grado de complejidad para la gestión de los residuos peligrosos, debido a la diversificación de los sectores productivos, además de la composición de estos residuos que varía ampliamente según cada tipo de residuo y puede contener tanto materiales recuperables convertibles en recursos potenciales como también sustancias peligrosas que requieran de un manejo adecuado, por lo cual, es importante realizar una correcta identificación de características de peligrosidad conforme a la normatividad vigente.

Para una correcta identificación de los residuos peligrosos, por ejemplo, en una empresa, se deben considerar todos los residuos resultantes de los procesos de fabricación, transformación, utilización, consumo, limpieza o mantenimiento, generados por la actividad industrial.

Algunas de las características de los residuos para ser clasificados como peligrosos son: explosivo, comburente, residuos líquidos inflamables, residuos líquidos o sólidos pirofóricos inflamables, residuos sólidos inflamables, residuos gaseosos inflamables, otros residuos inflamables, irritante – irritación cutánea y lesiones oculares, toxicidad específica en determinados órganos /toxicidad por aspiración, toxicidad aguda, carcinógeno, corrosivo, infeccioso, tóxico para la reproducción, mutágeno, liberación de un gas de toxicidad aguda, sensibilizante y ecotóxico, que corresponde a los residuos que presentan o pueden presentar riesgos inmediatos o diferidos para uno o más compartimentos del medio ambiente.

Con base a lo anterior, algunos ejemplos de residuos industriales peligrosos son: aceites industriales usados, trapos contaminados, disolventes, pinturas, baterías, pilas, plásticos contaminados, envases que hayan contenido sustancias peligrosas, tintas, entre otros.

Dentro de las alternativas para prevenir y minimizar el impacto ambiental por la generación de residuos peligrosos se definen básicamente la reducción en la fuente, que busca evitar que se produzca el residuo y para ello se debe implementar un uso adecuado, racional y consciente de los insumos, un cambio o sustitución de sustancias con las que se pueda trabajar pero que impliquen menor contaminación, optimización de procesos y reconversión tecnológica. El aprovechamiento, es otra de las alternativas, que cosiste en hacer un uso y/o reciclaje de los residuos peligrosos por medio de algún tratamiento con el cual se pueda volver a aprovechar.